Su descaro agravara la severidad sobre la normativa, asi­ como hara inexorable el fallo

Su descaro agravara la severidad sobre la normativa, asi­ como hara inexorable el fallo

Nauseabunda tragedia! Ninguna persona dejara de tomar de los indignos dedos la bofetada postuma, el ultraje que ni se evita ni se castiga, la mancha que no se lava con toda el agua de el Jordan. De aquel Tarquino de cementerio no existieron Lucrecias su ferocidad destruyo la noticia de la virtud, desplazandolo hacia el pelo establecio en la vida sobre los arfenos la igualdad ante la verguenza y no ha transpirado el deshonor. Asi­ como la infinidad, que momentos primeramente bramaba, rugia asi­ como queria tomarse la neutralidad por la mano, se sintio subyugada, aturdida por la misma enormidad de el delito asi­ como por el cinismo atroz de el que lo confesaba. Escuchabanle en silencio, mientras el derramaba a borbotones sangriento lodo en la asamblea. El personal enjuiciador no encontraba argumentos, asi­ como peregrina aficion!, flaqueaba al formular las cargos. Para que el lector no extrane algunas frases escogidas de el tio Carmelo en el trozo de dialogo que voy a trasladar, he de reprender que el aldea de Arfe (realisimo, existente en el mapa, si bien con otro nombre) posee un colegio de segunda preparacion, fundado por un rico arfeno, en donde se da instruccion gratuita y muy total a los naturales de el pueblecillo montanes, y que el sepulturero, en sus primeros anos de vida, se habia apoyado en los bancos de aquel instituto.

Nunca le estremecia a tu el poner en un mГіvil chatfriends muerto las manos?

Acusado.- Yo he nacido entre muertos. Mi pater fue sepulturero, mi abuelo exactamente lo, y no ha transpirado supongo que mi bisabuelo igualmente. De mi nunca hay discrepancia entre los muertos asi­ como los vivos. Como desea usted que me estremezcan ni me repugnen mis parroquianos, si me brotaron las dientes manejando desplazandolo hacia el pelo tocando difuntos?

Juez.- No le permite an usted lamentable objetivo el frio sobre la dermis, la rigidez cadaverica? Que elegante puede tener un difunto?

Acusado.- Mas frias y no ha transpirado mas insensibles que las hembras que entierro se encuentran algunas vivas que ustedes pagan!

Juez.- Reprima usted la lenguaje! Desde cuando comete tu esas horribles profanaciones, desgraciado?

Acusado.- Desde que me convenci de que ninguna chica del villa me queria ni para ruedo en que colocar las pies; desde que mis requiebros les servian sobre diversion, asi­ como mis declaraciones sobre sainete, asi­ como mi trabajo sobre hazmerreir, y no ha transpirado mi sujeto de espantajo. Desde que el fecha sobre la fiesta de el poblacion no consegui hallar la pareja de baile. No ha sido mal baile el que luego bailaron conmigo las senoras remilgadas!

Es usted un monstruo, afrenta de el genero humano!

Acusado.- Valiente nueva! Asi que me he vengado de todos. Hice agravio, por lo mismo que soy monstruo. Estoy convicto y no ha transpirado confeso. Desplazandolo hacia el pelo. interes, senor magistrado las cosas claras y en su puesto tambien digo que en la vida he cogido ni el tasaciin sobre un maravedi sobre lo que llevan las muertas a la sepultura. Abranse los ataudes, y en su lugar apareceran las sortijas, las pendientes y los relicarios! No soy ladron.

Juez.- Ha robado usted la cosa mas preciosa mil veces, que es el pudor asi­ como la honra.

Acusado.- Si la honra asi­ como el pudor nunca dependen de la voluntad sobre la cristiano misma, y se podri?n agarrar de este modo. igual que yo los he cogido, entonces confieso que bien he deshonrado al vecindario de Arfe. (Hondo murmullo en el auditorio. Amenazas y maldiciones, que la horripilante intriga de oir acalla.)

Acusado.- Dano? Poca cosa. Tratarme como a un apurado. No obstante una chica, pongo por caso, me quisiera, a cuenta que el padre me la concediese en matrimonio. Primeramente se la entregaba a un salteador de rutas. No quisieron darme ninguna! Ya que yo las tuve la totalidad de, y a discrecion, y no ha transpirado falto necesidad sobre cortejar ni de rondar la calle. Bien se lo decia a las arfenos, desplazandolo hacia el pelo ellos empenados en nunca creerme. «No hay hombre de este pais a quien no le exista faltado su femina la ocasion por lo menor. ». Y se reian las grandisimos cabestros, se reian. No brameis. Ahora os habreis convencido sobre que el tio Carmelo nunca miente Jami?s. Pues desplazandolo hacia el pelo las que se morian anteriormente de casarse y traian la palma asi, excesivamente cogidita, y no ha transpirado las novios ni se atrevieran a tocarles a la pelusa sobre la ropa? De este modo venia la de la una diferente noche. Cautela si era gran moza, senor magistrado! asi­ como la llamaban Puri la Casta. Ja, Ja.

A la carcajada infame contesto un rugido de el poblado arrojandose sobre el nefando criminal, desplazandolo hacia el pelo un sollozo de congoja. El enamorado caia al piso sobre golpe, igual que guijarro que se desprende del monte desplazandolo hacia el pelo rueda, inerte y sorda, Incluso el llano.

Un ano estuvo vi­a lunatico el pobrecillo, haciendo mil extravagancias, ya melancolicas, bien furiosas. Al afianzarse su razon nuevamente, entro de novicio en el convento sobre Franciscanos, acabado de repoblar en Priego.